IPARRAGIRRE: UNA SIDRERÍA TODOTERRENO

Ayer acudimos a Hernani a visitar una de las sidrerías de más larga trayectoria de Gipuzkoa, Iparragirre, cuyo origen se pierde en el tiempo aunque las columnas de madera de la casa han permitido datar en más de 500 años la existencia de la construcción y su relación con la sidra.

Iparragirre está dirigida por dos hermanas, Arantxa y Ana Eguzkitza Beobide, que tras tomar el relevo de su padre, han renovado tanto las instalaciones como la filosofía de la explotación familiar, centrándola exclusivamente en la producción y la venta de sidra.

En Iparragirre se elaboran tres tipos de sidras. La sidra natural, bajo el sello “Iparragirre”, la sidra “Urniola” cuyo nombre alude al caserío de Aia en el que nació su padre, producida dentro del sello Eusko Label, y la sidra “Beobide”, de producción biológica, bautizada en homenaje a su madre.

Iparragirre cuenta con varias características que la hacen especial. Para empezar, a pesar de ser una sidrería tradicional o tolare, permanece abierta los fines de semana de todo el año, ofreciendo servicio de comidas los viernes y sábados (mediodía y noche) y los domingos (sólo mediodía). Eso sí, puede acudirse a Iparragirre a degustar su sidra y su oferta gastronómica cualquier día de la semana previa reserva en grupos a partir de 10 personas. Y en temporada, de enero a abril, como no, abre todos los días.

(Más información, en post adjunto)