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San Telmo Museoa presenta Jokoak. Materia y Desafío, una exposición de producción propia sobre el deporte vasco

San Telmo Museoa presenta Jokoak. Materia y Desafío, una exposición de producción propia sobre el deporte vascoLa exposición se podrá visitar hasta el 12 de octubre en el Laboratorio del Museo San Telmo y la entrada es gratuita. En ella se analizan las características de seis deportes a través de audiovisuales, fotografías, carteles y objetos de personalidades y equipos: Miguel Gallastegi, Agustina Otaola, Iker Irribarria, Aimar Olaizola, Maider Mendizabal, Mieltxo Saralegi, Izeta II, Jose Mari Olasagasti, Miguel Mindegia, Aita Manuel, clubes de remos Orio, San Juan, Donostiarra, Jose Luis Korta, Alazne Etxaburua…

Jokoak. Materia y Desafío es una exposición del Museo San Telmo con la asesoría de la antropóloga Olatz González Abrisketa que se adentra en el universo deportivo vasco a través de seis de sus juegos más representativos: la pelota, el remo, el levantamiento de piedra, el corte de troncos, la siega y el arrastre de piedra. Muestra herramientas y objetos personales de protagonistas y traza un recorrido en imágenes por lo que son algunos de los temas que comparten estos deportes: el desafío, la rivalidad, el triunfo, el público o la plaza.

La exposición trata de indagar y de interpretar las razones por las cuales estos deportes son como los conocemos: el porqué de los pantalones blancos de los deportistas, el porqué de los gerrikos rojos y azules de los pelotaris, el porqué (y cómo) de la evolución del material, ….

Los deportes, objetos y deportistas incluidos en la exposición son solo una muestra, una respresentación, del mundo del deporte vasco y sus deportistas.

El punto de partida de esta exposición producida por San Telmo Museoa es la reflexión de Olatz Gonzalez Abrisketa, doctora y profesora de antropología de la UPV, sobre el deporte vasco. De este modo, el museo se acerca a un tema ya tratado en el pasado (el deporte vasco y las herri kirolak) desde una visión diferente.

JOKOAK. MATERIA Y DESAFÍO
La exposición propone un acercamiento antropológico al deporte vasco y lo hace en torno a dos ejes fundamentales: la materialidad y el desafío. El primero de los ejes presenta los objetos y herramientas que componen la cultura material de estos deportes. Piedras, hachas, remos, pelotas, raquetas, banderas, gerrikos (fajas) y camisetas, entre otros, permiten acercarse a un mundo cuya fuerza estética reside en la simplicidad de sus formas y materiales, pero que esconde todo un conjunto de saberes, significados y préstamos culturales. Ese material se presenta agrupado en el centro de la exposición.

El segundo eje, presentado en la parte perimetral de la exposición, vincula el juego competitivo, el joko, a la fundación comunitaria, centrada en la plaza. La íntima relación entre el agon y el agora sirve para construir una narrativa que busca provocar reflexiones en torno a algunas de las características de estos deportes y por extensión de la cultura y sociedad vascas.

AGÓN- DESAFÍO
El agon no es más que el contexto en el que se encuentran y dirimen las fuerzas en conflicto, es decir, el juego, el desafío. El agora es su concreción física, el agon hecho lugar. Eso se hace evidente en el contexto vasco, en el que el espacio comunitario, la plaza (el agora), se construye en torno a un joko (agon), el juego de pelota, para acoger a su vez otras muestras de competencia y celebración comunitaria.

Es en este ámbito donde se abordan temas como la indumentaria, los reglamentos y sorteos y, el desafío.

Indumentaria
La pelota es probablemente el más antiguo de estos deportes en cuanto a acontecimiento comunitario, mantiene la referencia de la escisión bajomedieval en los gerrikos que sirven de distinción a los pelotaris. Los gerrikos son del mismo color y análogos a las fajas de los banderizos. Oñacinos y Gamboínos. Rojos y azules.

También el color blanco de la indumentaria de los pelotaris, que en tiempos recientes han adoptado también los aizkolaris, tiene su simbolismo. Declara honestidad y respeto. Honestidad como juego limpio y respeto por los que allí se reúnen. Antiguamente, honestidad y respeto era lo que los pelotaris juraban antes de iniciar el partido. Hoy, este paso se ha limitado al saludo al público con la mano abierta.

Tradicionalmente los aizkolaris, así como los segalaris, utilizaban el pantalón de Mahón, que vincula la práctica con el trabajo.

Reglamentos y sorteos
El planteamiento ideal en todos los deportes es simétrico, de igualdad entre los contendientes. Este equilibrio asegura la competición, la tensión necesaria que invita al público a tomar postura. Sin embargo, un primer paso es necesario para iniciar el juego y romper esa igualdad, sin menoscabarla. Es el momento en el que entra en juego el azar, la suerte. Ésa es en lo posible mitigada a través de un reglamento que en el pasado era oral, reconocido por consenso, y que hoy está escrito, acatado por contrato. Sorteos de calles, turnos o tandas y chapas al aire establecen el inicio de cómo se llevará a cabo la contienda.

El desafío y la apuesta
Antes de la modernización de estos deportes, la mayoría de encuentros se convocaban por desafío. Es decir, una de las partes reta a la otra y estipula unas reglas y una cantidad que cada parte debe aportar y que se llevará quien gane el desafío. Grandes desafíos, algunos míticos, otros históricos, forman parte del anecdotario del deporte vasco.
Los desafíos se sostienen por medio de la disposición de una apuesta directa, en la que cada una de las partes aporta la cantidad estipulada al inicio del mismo, pero si por algo se caracteriza el deporte vasco es por la existencia de una apuesta indirecta y simultánea, que se lleva a cabo a lo largo del partido, la regata o la prueba. Son los corredores los que se encargan de hacer de mediadores entre el público y cruzar las apuestas.

PROTAGONISTAS

Indarra- la fuerza
Ha sido la fuerza, la que de manera más sobresaliente ha sido representada como la cualidad por excelencia del deportista vasco. Todos estos deportes hacen exhibición de la fuerza, a pesar de que, mirándolos en detalle, otras cualidades se revelen como tan o más importantes que ella: la habilidad, la precisión, la colocación, la astucia, etcétera.

El antagonismo
A menudo los participantes en el juego representan los dos polos, los dos tipos de poder: la astucia, no pocas veces vinculada a la suciedad, al querer ganar por encima de cualquier otra consideración, y la fuerza noble. Es la base del antagonismo en pelota.

Cuerpos contemplados: los plaza-gizon
Es el sentido popular recogido por Zulaika, que se refiere a aquel que se crece en la plaza, en el espacio público por excelencia, el que responde a la naturaleza competitiva del plaza-gizon. Se convierte así en digno representante del pueblo, ya que celebra en sí mismo la colectividad, colectividad que encuentra en la plaza su sedimento.

Cuerpos desplazados
La masculinidad es una de las características indiscutibles a las que están asociados estos deportes. Las mujeres no han tenido ni la relevancia, ni el reconocimiento que han tenido los hombres en estos deportes. La exposición también pretende agrupar a las mujeres sobresalientes en estos deportes.

LA PLAZA – AGORA
Los cuerpos, orientados por la mirada hacia el objeto de contemplación, constituyen una demarcación primera. Así nace la plaza. La acción de los cuerpos en el espacio termina por crear un lugar, un lugar que se convertirá en símbolo, en monumento de aquello que le ha dado forma: la propia comunidad. Por ello, la plaza no es más que la comunidad petrificada. La comunidad se ha colocado fuera sí misma para permanecer y por ello retorna a ese lugar que ha nacido de ella para mantener activo el vínculo y renacer periódicamente en él.

Este bloque está dedicado a la plaza vasca, que, como el agora griega, escenifica las luchas agónicas (en este caso el juego), los grandes enfrentamientos, manteniéndolos bajo el control y la autoridad del público. La plaza vasca se forma como un gran vacío entre los edificios monumentales; la iglesia, el ayuntamiento y el frontón. En ése último se escenifican la mayor parte de los deportes representados, así como otros eventos comunitarios.

El público
¨Juega honestamente, la plaza siempre es juez¨
Leyenda en la plaza de Aldudes

Este bloque está dedicado a los espectadores, desde la cátedra y los grandes aficionados, hasta las recientes “hinchadas” del frontón o las mareas que se concentran en San Sebastián para celebrar las regatas. Se pretende mostrar la importancia del público en su corporalidad. Esa multitud da lugar al evento. Sono cuerpos (con-templantes) que constituyen con su presencia el templo donde los deportistas se convertirán, precisamente porque son contemplados, en protagonistas.

Los cuerpos, el público, son importantes en la configuración urbanística de la plaza vasca, casi siempre un frontón.

LOS TROFEOS
Los deportistas se consagran cuando ganan el favor del público, aunque esto suele ir acompañado de triunfos. En el caso del deporte vasco, las txapelas, banderas, mantas… son los trofeos más deseados y de los que esta exposición recoge una muestra significativa, no por su cantidad sino por su calidad, por haber sido triunfos míticos o representativos en algún sentido.

JUGAR JUNTOS
También se pretende incitar a la reflexión en torno a la no segregación de sexos en la práctica deportiva. En la exposición se muestran actividades en las que hombres y mujeres juegan juntos.

La sokatira, un deporte que no puede medirse en términos absolutos o de record, sino en base al mantenimiento de la tensión entre las partes, sirve de cierre a una exposición que gira en torno a la idea del agon como principio constituyente de una modernidad que, dejando atrás las adscripciones naturales, construye el espacio público en torno a la idea de la igualdad de oportunidades.

OBJETOS
Los deportes son representaciones de un modo culturalmente original de estar en el mundo, que se concreta sobre todo en dos niveles: el mundo material que producen y la forma de ser, los valores que generan. Estos dos niveles componen el universo estético de una cultura, la forma de representar un mundo, y los objetos ofrecen en esto lecciones de autoridad.

Son las armas, los instrumentos que utilizan los deportistas para llevar a cabo su tarea, los que determinarán no sólo el tipo de deporte frente al que nos encontramos, algo obvio, sino también el propio cuerpo de los deportistas y su forma de entender el mundo.

La simplicidad de sus instrumentos es una de las características más sobresalientes de los deportes vascos. Pero, detrás de esa simplicidad se esconden técnicas y procesos de producción que implican diferentes agentes que aparecerán representados en esta exposición.

También se destaca la relación del deportista con estos instrumentos: el estilo o la postura, el uso de protecciones (tacos, fajas…) y las lesiones derivadas de los mismos, así como otras prácticas (salivar las pelotas, colocar cinta adhesiva en el hacha y otras) que pueden ser utilitarias, pero esconder también simbologías, supersticiones y relaciones afectivas .

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