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Juan Manuel Uría (Rentería, 1976), en plena promoción de su nuevo libro,’Las Huellas del Límite’, contesta unas preguntas para Baskonia Cultura

Juan Manuel UríaEn su haber podemos encontrar libros de poesía como ‘Puerta de Coral (Ellago Ediciones, 2005; Raktas, Guatemala, 2014). ¿Quién es Werther? (Biblioteca CYH, 2009; Raktas, Guatemala, 2014). Transformaciones (Baile del Sol, 2009). Manzana de vaho (Editorial Quadrivium, 2012). Hablar porque la muerte (Raktas, Guatemala, 2014) o Las huellas del límite (Baile del Sol, 2015).

Otra de sus actividades es la codirección de la editorial donostiarra de corte independiente El Gallo de Oro, que se puso en marcha en 2012 y del Festival de Poesía “Guardetxe” Poesia Jaialdia, de San Sebastián, un festival poético que aboga por una poesía sin estructuras preestablecidas, ofreciendo preeminencia a la expresión sobre la forma, donde cualquier disciplina artística es susceptible encontrar su espacio.

Juan Manuel Uría, rezuma poesía por los cuatro costados.

Buenos días Juan Manuel, cuéntanos cómo te inclinas por el ilustre oficio de escribir y más concretamente te interesas por la poesía

Uno no llega un día y se dice “voy a ser poeta”, o “voy a escribir poesía”, es algo que te va envenenando poco a poco, hasta que, ya consciente, sabiendo ponerle palabras, implicas la voluntad.

Quiero decir que desde temprano, desde muy niño (siendo que fui un niño raro) sentía una necesidad de expresar cosas, de ordenar el mundo (más bien reordenar a mi modo), de explicarme ciertas interioridades que no comprendía bien, por inasibles. Con el tiempo fui sabiendo extraer esto mediante diferentes fórmulas (primero la pintura). Llegó un día en que supe que lo que hacía era poesía, y desde ahí, también temprano, comencé mi formación (leer mucho) y mi escritura (escribir mucho, trabajar la mano, pensar con la mano, con el  lápiz). Es un proceso, lento, de maduración, y donde hay que ser muy disciplinado.

Háblanos de algún proyecto en el que hayas trabajado y por el que podamos seguir las huellas de tu camino

Hasta el momento he publicado los poemarios “Puerta de Coral”, que reedito ahora en Guatemala con el título “Lilith”; ¿Quién es Werther?; “Transformaciones”; “Manzana de vaho”; “Hablar porque la muerte”; y recién publicado mi último poemario hasta la fecha “Las huellas del límite”.

Y dónde te encontraremos en tus próximos pasos…

Ahora marcho de nuevo a Guatemala, en la primera quincena de marzo, a presentar allí “Lilith”, una reedición de ¿Quién es Werther? y “Hablar porque la muerte”.

Aquí, en la segunda mitad del 2015, saldrá un libro de aforismos; una obra de teatro, un monólogo en siete escenas que saldrá en algún momento, no sé cuándo (yo no tengo prisa en publicar); también estoy ultimando un libro sobre la piedra, en homenaje a mi aitona, levantador de piedras, un libro sin género, híbrido.

En esto trabajo ahora. Pero latentes muchos proyectos, ideas, formas (veo los poemas y los libros en forma escultórica y musical) que quieren materializarse.

A eso te refieres cuando hablas de ‘todos tus papeles'(risas). Es interesante saber que conviven tantos proyectos a la vez y que todos tienen un futuro, más o menos inmediato. Cuéntanos si, en este devenir, te has planteado alguna meta.

No hay meta. No me fijo una meta. Hay proceso y camino. Hay huellas dejadas por otros, iluminadas unas, oscuras las más, que trato de seguir con dignidad. Si acaso, dejar un par de frases buenas, que perduren un tiempo como un eco resonante, sería una aspiración suficiente, si no sonara pretencioso.

Nos has hablado de tus proyectos, apreciamos de ellos y de tus palabras que tu concepción de la poesía va más allá de su continente, que desborda las portadas de los libros y que adopta formas llena de libertad y dinamismo. En ese contexto ¿Cómo se desarrolla tu proceso creativo? 

Mi proceso creativo es lento. Como todo escritor, tengo mis resortes, mis manías, y mis supersticiones, que no voy a contar aquí, como es natural, precisamente porque soy supersticioso. Puedo decir que no tengo un momento concreto en el que escribo; sí necesito soledad y silencio, eso sí, y cierta inquietud, cierta sensación que es de la que hablaba arriba, esa sensación que vengo teniendo desde que era muy niño de tener que poner palabra a algo, de tener que poner voz a eso que corre por mis venas, subjetivamente. Ahí erijo el puente y escribo. Luego todo es lento, porque trato de ser exigente conmigo mismo, y reescribo, y corrijo mucho, casi hasta la neurosis. Hay muchas versiones antes de la definitiva. Y aquí hay que hacer equilibrios para no acabar con la frescura, pero dejando una composición que suene bien, musical, formalmente adecuada.

En este trabajar sobre tus creaciones, tendrás en cuenta tus influencias…

Mis influencias son variadas y llevaría para largo. Uno coge de aquí y de allá, como en botica. Te diré que me reconozco deudor de una tradición de creadores que miraron hacia su alma, “aventureros del espíritu”, que diría Larrea, atentos a su subjetividad y a su raíz. Pero son muchas, variadas como digo, incluso contradictorias, y todo forma parte de una amalgama que me ha “educado”. Sigo en ello. Y yo no soy, por cierto, de los que niegan la tradición, o de los que pretenden ser originales; o de los que dicen no querer verse contaminados por la obra de otro. Esto no lo he entendido nunca. Yo me contamino con alevosía, y no veo otro modo de llegar a hacer algo mínimamente decente. La originalidad, hoy, después de los pioneros, está como mucho en buscar una voz propia, en una forma de decir, desde un ángulo personal, característico. Yo me reconozco heredero de muchos; sin esto, sin esta huella, sin este tatuaje que reivindico, estaría vacío.

 Si alguien quisiera ser poeta y te pidiera consejo…

Que lea mucho. Antes de escribir un verso hay que leer mucho, a los antiguos y a los modernos. Después, mucha paciencia. Y honestidad. Y trabajo. Mucho trabajo. No hay otro secreto. No habrá musas que susurren al oído.

Gracias Juan Manuel, te agradecemos el esfuerzo, sabemos que tu trabajo te demanda, pero déjanos seguirte y servirte como apoyo en tu futuro, en tus palabras, en tus poemas, te leeremos, te soñaremos, te contendremos… 

 

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