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De cada una de las palabra que Amaya Lubeigt ha compartido en esta entrevista, se desprende su calidez como persona, desbordan ternura y comprensión, y en ellas se observa ese ofrecimiento personal sincero, de comunión entre cuerpo y mente, que se puede apreciar en su forma de bailar tanto como en los proyectos profesionales que la ocupan

Amaya LubeigtAmaya Lubeigt lleva media vida dedicada a la danza y no tiene intención de parar, los reconocimientos públicos le avalan y le animan a valorar más, aún si cabe, su labor en el campo de la danza.

Recibió el ‘Primer premio de coreografía Ricardo Moraga’ en Barcelona ya en 1989 y después de años de bailar en diferentes compañías,  ha iniciado un proyecto junto a su marido, Wilfried van Poppel: DE LooPERS-dance2gether.

Juntos trabajan en proyectos de danza comunitaria o proyectos en escuelas de Bremen y Nidersachsen, en colaboración con ‘Dance4life’ , ‘Quartier e.V.’ o ‘five days to dance’.

Aunque reside en Bremen, su ciudad natal acaba de concederle el Premio ‘Dedicación a la danza 2014’ otorgado por la Asociación de Profesionales de Danza de Gipuzkoa.

La danza forma parte de tu vida, Amaya, cuéntanos desde cuándo y de qué manera, sois compañeras de viaje.

Nací en Donosti el 7-8-63, tengo 50 años y sigo bailando…

Empecé a estudiar ballet primero de niña, pero interrumpí mis estudios de danza a los 12 años porque no podía combinarlos con el programa escolar, y luego con 20 años volví a bailar como hobby.

Dos años después comencé mi carrera profesional de danza contemporánea durante seis años, primero en Barcelona y luego en Essen.

En Essen empecé a trabajar como bailarina profesional durante dos años y en Bremen trabajé en el Bremer Tanztheater durante 13 años, con los coreógrafos Susanne Linke y Urs Dietrich.

A partir del 2007 trabajo en Bremen, en la compañía de danza teatro ‘DE LooPERS-Tanztheater/Dance2gether’ junto con mi marido Wilfried van Poppel como directora adjunta, tanto como bailarina de danza teatro para niños, como coreógrafa y asistente en muchos y diversos proyectos de danza comunitaria con personas no profesionales de todas las edades.

Me acaban de dar el ‘Premio Dedicación a la Danza 2014’ en Donosti, la Asociación de Profesionales de Danza de Gipuzkoa, y ¡¡¡estoy feliz y muy agradecida!!!

¿Cuál es tu motivación para continuar en la danza y para trabajar en este tipo de proyectos?

Mi fuerza es sin duda la pasión por lo que hago, soy contagiosa…¡porque lo vivo desde muy dentro! Y el cariño. ¡NO quiero por nada del mundo trabajar, bailar, sin amor! Traer una sonrisa siempre que puedo y compartir la felicidad que llevo dentro.

Esa pasión es sin duda el motor, ¿Hay alguien o algo que lo haya alimentado durante estos años?

Para poder estar donde estoy y hacer lo que hago, me han apoyado muchísimas personas y se lo quiero agradecer ¡de todo corazón!

A mi familia, por no decirme que estaba loca cuando me fui a empezar la carrera de danza con 22 años a Barcelona…y a Clara Munoa ¡mi compañera de aventuras!

A mis profesores Peter Brawn, Margarita Cabero, Jean Cebron, y otros muchos que creyeron en mi desde el principio y me ayudaron tantísimo…

A Susanne Linke que me descubrió como bailarina profesional y me invito a trabajar en el teatro de Bremen.

A Urs Dietrich que trabajó conmigo durante 15 años y ¡sacó toda la fuerza, la sensibilidad y la personalidad que llevo dentro!

A Wilfried van Poppel con el que me casé y con el que trabajo intensamente, con mucho amor y totalmente complementario… con el que comparto dos preciosas hijas, Maria y Anne, que son mis ‘fans’ mas fieles…

Y a Rafa Molés que ha puesto en pantalla nuestro trabajo y nuestra vida ¡¡de una forma tan mágica!!

Te refieres a Five Days to Dance, tu último proyecto que está a punto de salir a la luz

five days to dance‘, el documental de Suicafilms que rodamos en Bremen y en San Sebastián, y otros proyectos de danza comunitaria, ‘dance2gether’, en Bremen y España, son mis últimos proyectos.

De toda tu carrera ¿Qué guardas con más cariño en tu memoria?

‘El principio es el fin’ de Carles Salas, coreografía con la que ganamos el primer premio ‘Ricardo Moragas’ en Barcelona en 1986…con tres cesta puntas vascas y ¡totalmente sorprendidos y felices de ganar el primer premio!

‘Frauenballet’ de Susanne Linke, mi primer contrato como bailarina invitada en la compañía de la escuela de Essen. Una coreografía preciosa con telas de colores que todavía recuerdo paso a paso…

‘Orpheus und Euridiche’, de Pina Bausch donde bailé en la ‘Òpera Garnier’ de Paris y en el Teatro de Génova, una parte muy preciosa, donde volaba…

¿Hay algo que te quede por hacer en el mundo de la danza, Amaya? ¿En qué vas a trabajar ahora?

En un proyecto de danza comunitaria en Nigeria con niños sin hogar, dos proyectos europeos de danza de varios años de duración, entre Alemania, Holanda, España e Inglaterra y un proyecto de danza comunitaria con los niños y jóvenes de las aldeas infantiles SOS en Bremen, durante las vacaciones de Pascua.

 

Amaya Lubeigt

Fotografía de Claudia Hopppens

 

Creo que de todo lo que nos estas contando se desprende la siguiente respuesta, pero ¿tienes alguna meta?

Hacer muchos proyectos de danza en diferentes países, con cualquier grupo de personas que lo necesiten. Yo quiero trabajar con el corazón y el cuerpo de las personas. Darles un momento especial, donde lo importante sea su propio ser, donde sientan su propia belleza y puedan compartirla. Construir juntas, uniéndose con un mismo objetivo…¡ser feliz y hacer felices a los demás!

La situación actual, los recortes ¿Afectan a este tipo de proyectos de los que nos hablas?
Es difícil encontrar subvenciones.

La actividad que desempeñas requiere adaptarte a muchas facetas profesionales diferentes ¿ Dónde eres más tú? 

Me encanta estar en el escenario y dar al público un momento precioso.

Y me encanta estar con los grupos de personas que vienen a los proyectos, haciéndoles vivir y disfrutar de la danza.

Me siento muy cómoda trabajando en equipo y sobre todo con mi marido. Es donde sale mejor toda mi fuerza, mi amor y mi profesionalidad….me siento protegida y nos complementamos perfectamente.

Nos interesa que nos hables del componente artístico de la danza, ese momento en el que una idea, a través de la expresión física en su máxima capacidad interpretativa, se transforma en arte ¿Cómo se produce en ti esa transformación y cómo crees que llega hasta el público? 

Hay dos facetas en mi trabajo, la danza teatro para todos los públicos y los proyectos de danza comunitaria con cualquier colectivo o grupo de personas.

En los dos casos el trabajo es con mucho corazón, fantasía, alegría de bailar, simpleza conceptual y belleza estética. Mucho amor y profesionalidad ¡Siempre!

Creamos a través de imágenes, situaciones, palabras clave, lista de palabras que queremos representar. Una idea general, una situación concreta… improvisamos…con los participantes de los proyectos creamos coreografías con ellos, a partir de una idea, con movimiento de grupo y con sus propios movimientos…

Creo que lo que más le llega al púbico es la unión entre los bailarines, la seriedad del trabajo de todos los participantes, con más o menos técnica y experiencia, y aunque tengan 6 años, o 70…. ¡Las ganas de bailar!

Cuando se trabaja con el corazón, la generosidad de uno mismo hacia el público, la expresión honesta, el ser sin pretender…¡para mi es arte!

¿Cuál es el futuro de la danza? según la visión de Amaya Lubeigt

No lo sé…sólo espero que la danza sea vista como algo natural y ¡que sea para todos! Por la necesidad y el placer de mover nuestro cuerpo y por la necesidad y… ¡el placer de poder compartirlo!

 

Amaya Lubeigt

 

¿Podrías hacernos cómplices de alguna anécdota que hayas vivido durante tu carrera? ¡Sácanos una sonrisa!

Mi marido estaba en Corea y yo estaba sola con mis dos hijas, en la Selva Negra de Alemania, para bailar un solo. Mi hija Maria, tenía tres años y miraba la actuación, sentada en una esquina en primera fila, con una amiga mayor que ella.

Empecé a bailar de espalda y luego al girar me di cuenta que mi hija se había levantado y empezaba a bailar y a imitar todos mis movimientos, de pie, en su sitio.

Bailé todo el solo intentando no desconcentrarme, pero le veía moverse y no podía ya parar la coreografía, así que llegué hasta el final y cuando llegó el aplauso ella vino a mi lado y se inclinó conmigo para que el público nos aplaudiera a las dos!

Me daba la risa…¡pero pasé un buen apuro!

Es una anécdota fantástica, mi sonrisa cómplice la tienes.

Cuéntanos ¿Qué consejos le darías a una persona que se inicia en tu especialidad hoy?

Lo importante es sentir la fuerza de la pasión por la danza dentro de ti y disfrutar de esa pasión siempre. Poner todo el esfuerzo, sin excusas, aprendiendo siempre, de lo bueno y de lo difícil, sin pensar en lo que no puedes conseguir, sino en lo que estás consiguiendo.

Buscar tu propio camino, aunque sea diferente al de otras personas, y confiar en la vida, ¡en lo que sea para ti!

Encontrar el equilibrio entre la danza y la vida, para bailar muchos años, bien y ¡¡feliz!!

Y disfrutar de cada paso del camino, de cada día que bailas…y luego, llegues donde llegues, agradecerlo y pensar ¡¡y que me quiten lo bailao!!

Haznos un favor y háblanos de algún artista vasco o navarro que debamos entrevistar para Baskonia Cultura

Felipe Ugarte. Txalapartari, de Urnieta. Una fuerza creativa impresionante, experimentando y desarrollando su arte, su música continuamente.

Trabajó con nosotros en una coreografía para niños ‘Patxiku’ y tocaban la txalaparta en directo, junto con su hermano Imanol ¡Fue un experiencia única y preciosa!

Izaskun Abrego. Bailarina de Donosti, vive en Düsseldorf, Alemania. Empezó haciendo la carrera de ballet en el conservatorio y se formó como bailarina de danza teatro en la escuela de Essen, la Folkwang. Cuando acabó la escuela empezó a trabajar como bailarina en la compañía de danza de Düsseldorf ‘Neuer Tanz’ y ha estado todos estos años co-dirigiendo la compañía.

Cuando le conocí en Essen, me impresionó su fuerza…¡¡siempre adelante!!

¿Te apetece compartir algo más con nosotros y con nuestros lectores?
Para mi es un regalo inmenso dedicarme a la danza, porque cuando era una niña era como un sueño que no podía contar a nadie…demasiado grande para alguien como yo, pensaba…por eso me siento tan agradecida, que me gusta compartir este regalo todo lo que puedo, con el público y con los participantes de los proyectos.

Y quiero dar las gracias a la Asociación de Profesionales de Danza de Gipuzkoa por darme el honor de sentirme tan valorada durante un ¡¡fin de semana maravilloso!!

Amaya, ha sido un placer ‘contagiarnos’ con tu ilusión por el futuro y tu pasión por la danza, te deseamos muchos éxitos más. Mila Esker

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